Fructifica

Efraín

Dios te hace fructificar en la tierra de tu aflicción.

Introducción:

Hay momentos en la vida en los que la aflicción parece convertirlo todo en tierra seca. El alma se cansa, la esperanza se debilita y lo que antes parecía promesa comienza a sentirse distante. En esos procesos, uno puede llegar a preguntarse si todavía es posible crecer, florecer o dar fruto cuando el corazón está herido y las circunstancias parecen contrarias.

Sin embargo, la historia de Efraín nos recuerda una verdad poderosa: Dios no necesita una tierra perfecta para producir fruto. Él puede hacer brotar vida precisamente en el lugar donde pensábamos que solo habría pérdida. La aflicción no cancela el propósito de Dios; muchas veces se convierte en el terreno donde Él siembra una obra más profunda, silenciosa y eterna.

Este escrito nace para recordarle al corazón dolido que el sufrimiento no es el final de la historia. Aunque hoy la tierra parezca difícil, Dios sigue trabajando debajo de la superficie. Él planta semillas de fe, despierta sueños que sostienen el alma y prepara un fruto que, a su tiempo, dará testimonio de su fidelidad. Porque cuando Dios está presente, aun la tierra de la aflicción puede convertirse en el lugar donde empieza la fructificación.

  1. La fructificación comienza con una semilla plantada dentro de ti.

Antes de que haya fruto visible, siempre hay una semilla escondida. Así también ocurre en la vida espiritual: muchas veces Dios comienza su obra en lo secreto, en lo profundo del corazón, mucho antes de que las circunstancias externas cambien. La persona que sufre puede sentirse detenida, seca o incapaz de avanzar, pero eso no significa que Dios haya dejado de obrar. A veces, mientras todo parece estar en silencio, Él está sembrando dentro de nosotros una fe más firme, una paciencia más profunda y una esperanza que no depende de lo que se ve.

La semilla no parece grande ni impresionante cuando es plantada. Es pequeña, frágil y queda cubierta por tierra. Sin embargo, lleva vida por dentro. De la misma manera, lo que Dios deposita en una persona herida puede no parecer suficiente al principio. Tal vez sea solo una palabra, una promesa, una convicción pequeña o un deseo tímido de volver a creer. Pero cuando esa semilla viene de Dios, contiene dentro de sí la capacidad de crecer aun en medio de la aflicción.

Por eso, no debemos despreciar los comienzos pequeños ni pensar que el dolor ha enterrado definitivamente lo que Dios puso en nosotros. La tierra que cubre la semilla no es una tumba; puede ser el lugar donde comienza el crecimiento. Aunque el proceso sea invisible, aunque nadie más lo note, aunque tú mismo no puedas medirlo todavía, Dios sabe cuidar lo que sembró. Él no abandona la semilla en la tierra de la aflicción; la riega con su gracia, la sostiene con su presencia y la prepara para dar fruto a su tiempo.

Efraín nos recuerda que la fructificación no comienza cuando todo mejora, sino cuando Dios decide sembrar vida dentro de alguien que todavía está atravesando dolor. La promesa no espera a que la tierra sea perfecta; la promesa entra en la tierra difícil y allí empieza a obrar. Por eso, si hoy estás en aflicción, no concluyas que nada está pasando. Quizás lo que no puedes ver todavía es precisamente lo que Dios está formando con mayor profundidad en tu interior.

  • Los sueños te revelan lo que tú no puedes ver.

En medio de la aflicción, la mirada suele estrecharse. El dolor puede hacer que solo veamos lo que falta, lo que se perdió o lo que todavía no cambia. Cuando el alma está cansada, el presente parece ocuparlo todo, y el futuro puede sentirse borroso o incluso imposible. Pero Dios, en su misericordia, sabe levantar nuestra mirada más allá de lo que estamos viviendo en el momento.

Los sueños, cuando nacen de Dios, no son simples ilusiones para escapar de la realidad. Son destellos de propósito, señales de que la historia no termina en la herida, y recordatorios de que hay algo más allá de la temporada de lágrimas. Dios puede mostrarte una imagen de fruto cuando todavía estás rodeado de tierra seca; puede hablarte de vida cuando todo parece detenido; puede poner en tu corazón una esperanza que no encaja con lo que tus ojos naturales están viendo.

Por eso, no ignores aquello que Dios ha despertado dentro de ti solo porque ahora parezca lejano. Tal vez aún no tienes las fuerzas para caminar todo el camino, pero sí puedes guardar la promesa. Tal vez no entiendes cómo llegará el cumplimiento, pero puedes descansar en el carácter de Aquel que habló. Los sueños de Dios no niegan el dolor; lo alumbran con esperanza. No eliminan automáticamente la aflicción, pero le recuerdan al corazón que la aflicción no tiene la última palabra.

Efraín habla de fruto en una tierra de aflicción, y eso nos enseña que Dios puede mostrar primero en el espíritu lo que luego hará visible en la vida. Antes de ver los resultados, muchas veces Él sostiene a sus hijos con una visión interior, con una certeza pequeña pero viva, con una esperanza que sobrevive aun cuando las circunstancias parecen decir lo contrario. Si Dios te ha dado un sueño, una promesa o una dirección en medio del dolor, cuídalo. Puede ser la manera en que Él te está recordando que todavía hay futuro, que todavía hay propósito y que todavía habrá fruto.

  • Los sueños no pueden contarse a quienes no los entenderán.

No todo lo que Dios deposita en el corazón debe ser expuesto de inmediato. Hay sueños, promesas y procesos que necesitan ser guardados con cuidado, no por miedo, sino por sabiduría. Cuando una persona está atravesando dolor, su corazón puede estar más sensible, y lo que Dios está formando dentro de ella puede encontrarse todavía en una etapa frágil, como una semilla recién plantada que necesita protección antes de salir a la superficie.

A veces, compartir un sueño con quienes no tienen la capacidad de entenderlo puede traer desánimo, confusión o heridas innecesarias. No todos miran con fe lo que Dios habló en secreto. Algunos solo verán la imposibilidad, otros recordarán tus limitaciones, y otros quizá opinen desde su propio temor. Por eso, aprender a guardar ciertos asuntos delante de Dios no significa aislarse ni cerrar el corazón; significa reconocer que hay cosas santas que deben madurar en el lugar correcto y con las personas correctas.

El silencio también puede ser un acto de confianza. Hay temporadas en las que Dios nos invita a conversar más con Él que con los demás, a llevarle nuestras preguntas, nuestras dudas y nuestras lágrimas, mientras Él fortalece lo que sembró. No siempre se trata de anunciar lo que esperamos, sino de permitir que Dios trabaje en lo profundo hasta que llegue el tiempo de mostrar el fruto. Lo que se guarda en oración no se pierde; se cubre, se afirma y se prepara.

Si Dios te ha dado una promesa en medio de la aflicción, pídele discernimiento para saber con quién compartirla, cuándo hablar y cuándo esperar. No necesitas convencer a todos de lo que Dios te mostró. Basta con permanecer fiel, cuidar la semilla y caminar con esperanza. A su tiempo, el fruto hablará con más claridad que cualquier explicación. Y cuando llegue ese tiempo, muchos podrán ver que aquello que parecía imposible estaba siendo formado por Dios en secreto.

Conclusión:

Si hoy estás caminando por una tierra de aflicción, recuerda que Dios no te ha olvidado allí. Él ve lo que otros no ven: las lágrimas que has derramado en silencio, las fuerzas que has usado para seguir de pie, las preguntas que todavía llevas en el corazón y la esperanza que, aunque pequeña, aún permanece viva dentro de ti. Tu dolor no le es indiferente; tu proceso no está fuera de su mirada; tu historia no está fuera de sus manos.

Efraín nos habla de un Dios que no solo consuela en la aflicción, sino que también hace fructificar dentro de ella. Él no siempre cambia la tierra de inmediato, pero sí puede cambiar lo que está ocurriendo en lo profundo. Puede sostenerte mientras esperas, fortalecerte mientras lloras y hacer crecer dentro de ti una vida que ningún dolor podrá destruir. Lo que hoy parece pérdida puede convertirse, en las manos de Dios, en testimonio de su fidelidad. Así que no des por muerta la semilla que Dios plantó en ti. No sueltes la promesa solo porque todavía no ves el fruto. No pienses que la tierra difícil es señal de abandono, porque Dios también trabaja en lugares áridos. A su tiempo, lo que Él sembró brotará. Y cuando mires hacia atrás, podrás decir con gratitud que aun en la tierra de tu aflicción, Dios te hizo

Jueves Santo

Mis notas de hoy

La mejores lecciones se comparten en privado. Los secretos de vida, son solo con personas que han cruzado la línea de la amistad para entrar a la intimidad.

Un Jueves Santo, en un aposento alto, se celebró la llamada “ultima cena” Allí, Jesús dejó varias lecciones maravillosas, para todos sus discípulos.

  1. Perdona al traidor y mal amigo
    No es bueno caminar por la vida lleno de heridas causadas por malas amistades. Tienes que aprender a deshacerte de las emociones negativas que puede desencadenar una traicion. Deja a Judas con sus remordimientos, que meta la mano con tigo en el plato y te bese. El tendrá su recompensa.
  2. Les recuerda que lo que va acontecer es profético y bíblico.
    Todo lo que verán que sucede, va conforme ala escritura. Dios no está perdiendo la batalla. El no nos ha abandonado. Jehova tiene el control, aunque parezca lo contrario.
  3. Les da una lección de humildad:
    Se ciñe una toalla y comienza a lavar los pies de los discípulos. Un trabajo que debería de hacer el siervo o el de menor rango en el grupo. El Creador del universo inclinado ante una criatura mortal. Una gran lección de humildad. El que se humilla será enaltecido, más el que se enaltezca será humillado.

4 les recalca la importancia y valor del servicio.
Si yo siendo Señor hice esto, hacedlo también vosotros con vuestros hermanos. En el reino de los cielos es más grande el que sirve.

Imagina por un momento si tú ejerces el poder del perdón, si depositas tu confianza en la palabra profética más segura. (La Biblia), si practicas la humildad y la sencillez como norma de vida, y si te dedicas a servir en lugar de buscar ser servido. Con estos superpoderes si llegarás lejos, superarás muchas trabas y reflejarás la imagen de Cristo en tu vida a cada paso que des.

Lo demás, es lo de menos.

La bendición de hacer bien

Mis notas de hoy

“Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.”
‭‭Rut‬ ‭2‬:‭12‬ ‭

La bendición del que hace el bien

Jehova recompense tu obra
Toda obra buena tiene recompensa de parte de Dios. “No nos cansemos de hacer el bien, que a su tiempo segaremos”
Rut escogió cuidar de su anciana suegra antes de “vivir su vida’ egoístamente. Por eso recibe esta palabra profética de parte de Booz, en su primer entrevista.
Servir a otros desinteresadamente, tiene grande bendición.

Tu remuneración
“Ni un vaso de agua, quedará sin ser retribuido”
Ser generoso es el camino de Dios. El se agrada cuando extendemos la mano para ayudar a otros.
“El que siembra generosamente, cosechará abundantemente”
La medida de tu bendición está en tu mano, tú decides cuanto cosechar, en base a lo que siembras.

Bajo cuyas alas has venido a refúgiate.
“Tu Dios será mi Dios” había dicho Rut en su discurso inicial.
Orfa, la otra nuera, decidió buscar su propio bien conforme a la circunstancia, y conforme a su acción, recibiría su recompensa.
Rut tomó el camino del servicio y la fe en el Dios de Nohemí; Jehova de los ejércitos. De El le vendría su merecida bendición.
“La bendición de Jehova es la que enriquece y no añade tristeza con ella”
Muchas veces, el ser bendecido por Dios involucra más que cosas materiales. Incluye estados profundos de paz, armonía y gracia los cuales son mejores que cualquier satisfacción terrenal.

Refugiarnos bajo sus alas como los polluelos del águila, ellos son protegidos, encubados y enpoderados conforme al ADN de su madre. El lugar más seguro es bajo la sombra del omnipotente.

La cuesta se veía difícil, pero estaba a punto de llegar a la cumbre. Lo más oscuro del amanecer más brillante y hermoso, se estaba viviendo. Una bendición grande se le estaba profetizando, mientras ella guardaba las sobras de comida para alimentar a su vieja suegra que esperaba en casa.

Pronto llegará tu bendición de parte de Jehova, tus ojos se abrirán para ver lo que ahora no puedes. Tu boca se llenará de risa y tu historia de vida, bendecirá a muchas generaciones. De Jehova vendrá esto y nadie lo podrá detener.

Lo demás es lo de menos.

Tiempos de angustia

Mis notas de hoy

“Entonces subieron todos los hijos de Israel, y todo el pueblo, y vinieron a la casa de Dios; y lloraron, y se sentaron allí en presencia de Jehová, y ayunaron aquel día hasta la noche; y ofrecieron holocaustos y ofrendas de paz delante de Jehová.”
‭‭Jueces‬ ‭20‬:‭26‬ ‭

Que hacer cuando estamos en angustia?

Habían perdido varías batallas donde vidas de sus hermanos fueron cegadas. El dolor y la confusión llenaba su mente y corazón. La causa era justa, su ejército numeroso y capacitado, con todo ello, experimentaron derrota y desánimo.

Esta historia nos dice: que hacer en momentos de crisis.

“Vinieron a la casa de Dios”
No hay lugar más apropiado cuando tenemos problemas.
“Es mejor un día en sus atrios, que mil fuera de ellos”
El lugar donde Dios ha prometido poner sus ojos y afinar su oído al clamor de sus hijos.
Señor llévame a tus atrios, al lugar santísimo, era el clamor del salmista.

“Lloraron”
Expresar nuestra ansiedad delante de Dios es lo mejor que podemos hacer.
Las emociones desbordadas en el altar de Dios es el mejor diván de terapia y consejería.
Derramar nuestra alma, con gemidos indesibles, lamentos del corazón, trae paz y claridad mental.

“Se sentaron en la presencia de Jehova”
No tenían prisa, querían experimentar las caricias de Dios, hablar con el, escuchar su voz y expresar toda duda y confusión de corazón.
“Sentarse en su presencia”equivale a dejar que nuestra alma se deleite con Dios, saboreando cada momento. Llegar a ese nivel de espiritualidad es vital.

“Ayunaron’
El ayuno es recomendado por infinidad de razones y siempre traerá beneficios a quien lo practica. En el aspecto religioso el ayuno nos purifica espiritualmente para acercarnos más a Dios y escuchar su voz con mayor nitidez.

“Ofrecieron holocaustos y ofrendas de paz”
Siempre es recomendable presentar una ofrenda delante de Dios, implorando así, su misericordia y protección.
Al ofrendar, demostramos nuestra dependencia y fe en el todopoderoso. Y nos mandamos un mensaje a nosotros mismos: Dios es nuestro proveedor y su bendición es mayor que cualquier riqueza material.

Si seguimos la historia de este capítulo, leeremos como Dios les responde con una victoria contundente sobre los enemigos. Porque Dios escucha, responde y bendice a todo aquel que se humilla ante el.
!No te confundas! Acude a su casa, deja que tus emociones salgan ante su altar, ayuna, deléitate en su presencia y ofrece una ofrenda ante Dios. La respuesta positiva vendrá.
Lo demás es lo de menos.

El valle las fosas

 

Reviviendo el valle de los huesos secos.    Ezequiel 37.

En esta visión profética de Ezequiel encontramos varios elementos interesantes que nos sirven de clave para generar vida sobre cualquier circunstancia, que enfrentemos.

  1.  poder del pensamiento

Vivirán esos huesos? Vr.3

Dios inicia un diálogo con una interrogante.

El propósito divino era despertar la imaginación del profeta.

Todo comienza en nuestro pensamiento, por eso debemos estar vigilantes.

Satanas sembró una idea en la mente de Eva. Todos sabemos las consecuencias.

Llevemos cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

Nuestra autoestima y nuestro diálogo interno deben ser sanados por Cristo y decir de nosotros lo que la palabra De Dios dice de nosotros.

2. El poder de la palabra

    Profetiza…. Vr.4

    Las palabras humanas tienen un poder creativo, sanador o destructivo y mortal. Todo depende como las usemos.

    Profetizar es hablar palabras humanas bajo la unción y dirección divina.

    Bendecid y no maldecid; es la instrucción apostólica.

    La palabra justa, sabía, bien dirigida y mesurada puede por si sola generar mucha bendición. Pero la palabra profética rompe moldes y genera vida.

    3. El poder de la palabra De Dios

      Así ha dicho Jehová. Vr.5

      “La palabra profética más segura” la Biblia con sus mandamientos, sabiduría, promesas e instrucciones es nuestra lámpara que alumbra en lugar oscuro.

      Somos el pueblo del libro y por  lo tanto  escudriñamos cada día. Pues allí encontramos dirección, estrategia, alimento y luz para continuar el camino con certeza.

      La Biblia es la palabra De Dios. Nosotros aprobamos lo que ella aprueba y rechazamos lo que ella prohíbe.

      4. El poder del Espíritu.

        Yo hago entrar espíritu en vosotros y viviréis. Vr.5

        Nada cobrará vida sin el poder del espíritu.

        El que cree en mi como dice la escritura, de su interior correrán Rios de agua viva.

        El Espíritu viene sobre todo lo que esta seco, inerte, paralizado y sin fuerza para hacerle vivir.

        Espíritu De Dios sopla d los cuatro vientos de la tierra y produce vida sobre esos huesos secos.

        Conclusión

        Piensa bien, habla bien, conforme a la Biblia  e invita al Espíritu De Dios sobre todos tus proyectos, metas, familia y finanzas. Dios tiene el poder de hacer que cada hueso se junte con su hueso, de poner carne nervios y tendones donde no los haya, su Espíritu es especialista en dar vida.

        Lo demás es lo de menos

         

        La conciencia social de Moises

        “Cuando el faraón se enteró de este hecho, buscó a Moisés para matarlo; pero Moisés huyó del faraón y habitó en la tierra de Madián.”
        — ‭‭Éxodo‬ ‭2‬:‭15‬‬

        La conciencia social de Moisés.
        Miro el arduo trabajo de los parientes.
        Observó los maltratos
        Mato al egipcio

        Muchas veces somos tan ciegos al dolor ajeno que pasamos de largo dejándolos sumidos en su angustia y dolor. Dios despierta nuestra realidad social para usarnos de alguna forma a aliviar el dolor de nuestros hermanos.

        Hacer justicia sin Dios es injusticia.
        Mato
        Encubrió su asesinato
        Fue descubierto
        Tuvo miedo
        Huyó
        Faraón lo buscaba para matarlo.

        Es mejor hacer algo a no hacer nada. En nuestro intento por ayudar, podríamos equivocarnos, más es peor mostrarnos insensibles.

        La oración es la mejor herramienta para romper las cadenas de esclavitud.
        Los hebreos levantaron sus ojos al cielo pidiendo misericordia a Dios.
        Dios se acordó de su pacto
        Dios reconoció a los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob
        Dios se acordó de su pacto.

        La oración, desafortunadamente, es el último recurso que utilizamos, cuando debería ser el primero.
        Pero toda recuperación social comienza con un clamor al cielo, por justicia.

        Mirar y oír las injusticias y sufrimientos de nuestros hermanos, no basta. Es necesario un plan de acción, los hombres todos, merecemos ser felices y estar bien. Si la estamos pasando mal o algún vecino esta en angustia, comencemos pidiendo a Dios gracia y sabiduría y después actuemos sabiamente, en la medida de nuestras posibilidades.

        Lo demás es lo de menos

        Jose olvidado en la cárcel

        “Pero el jefe de los coperos, lejos de acordarse de José, se olvidó de él.”
        — ‭‭Génesis‬ ‭40‬:‭23‬‬

        Jose olvidado en la cárcel

        Las promesas de los hombres no siempre se llevan a cabo.
        La interpretación de los sueños del copero y el panadero de Faraón se cumplieron al pie de la letra, pero el copero , una vez restituido a su puesto, se olvido de Jose.
        En la política, la religión, el deporte etc, los hombres solemos buscar nuestro bien y olvidar a quienes nos ayudaron.
        Llenarse de amargura cuando tenemos un mal pago, no sirve de nada.
        Servir y ayudar a otros, sin esperar nada a cambio, sabiendo que de Dios, vendrá la recompensa.
        No poniendo la mirada en el hombre, sino en Dios que dirige los destinos y los pensamientos de humanos.

        El olvido y la traición suelen ser el pago de un buen servicio.
        Si alguien agradece ya es ganancia, espera poco para que no te decepciones.
        Sigue sirviendo con amor, sin desmayar, como si lo hicieras para Dios.
        Las heridas duelen menos, cuando las enfrentamos con buena actitud.

        Ser libre de nuestra propia cárcel es mejor que la libertad física.
        Mucha gente es prisionera de sus propias pasiones, emociones y deseos.
        Remordimientos, culpa, odio y rencores son celdas que aprisionan a los que están libres.
        Jose siguió en la cárcel, olvidado por quienes ayudó, pero sus fe, su esperanza y su autocontrol le permitieron vivir en paz, sin deseos de venganza ni amarguras.
        El hombre que se conquista a sí mismo, es verdaderamente libre.

        Lo demás es lo de menos

        Una historia de maldad

        “Cuando Judá reconoció todo esto, dijo: «Ella es más justa que yo, pues no le di a mi hijo Sela.» Y nunca más tuvo relaciones con ella.”
        — ‭‭Génesis‬ ‭38‬:‭26‬‬

        Leer la historia de Juda y Tamar y pensar que de allí viene el Cristo. Me llena de esperanza.

        Una historia de tradiciones y costumbres.

        La cultura decía que si un varón casado moría sin dejar descendencia, el hermano menor se casaba con la viuda para honrar la memoria del difunto.

        La cultura decía que si una mujer salía embarazada, sin tener marido debía ser lapidada.

        Muchas veces actuamos mal, empujados por las costumbres que se ha vuelto leyes Leto que atropellan los derechos individuales de las personas.

        Una historia de muerte, temor, trampas y traiciones.

        Sucedió que Tamar quedó viuda y su suegro la caso con el hermano que seguía, conforme a la costumbre, y también murió este. Luego se desposó con el siguiente hermano y el poco tiempo este también murió. Don Juda su suegro, con el pretexto de que el otro hijo estaba muy niño y con el temor de que este también tuviera el mismo destino de sus tres anteriores hermanos, mando a Tamar a vivir a la casa de sus padres y cuando el niño este mayor “te lo entrego para que sea tu marido”.
        El tiempo paso y Juda no quería casar a su hijo por temor a que muriera.
        Tamar se vistió de ramera, se salió al camino por donde pasaba su suegro y se alquilo con el, sin que este la identificara. Como no traía dinero para pagar el servicio, le dejo en prenda el cinto, el anillo y el bastón mientras regresaba. Al volver Juda a pagar la deuda ya no encontró a la ramera y pregunto, pero nadie le dio razón de ella.
        Al tiempo le avisaron que su nuera estaba embarazada, así que su opinión fue que aplicarán la costumbre: que la sacaron del pueblo y la mataran a pedradas. Cuando ya estaban a punto de matarla ella dijo: que tenía unas prendas para mostrar, que el dueño de ellas era el padre del bebé.
        Cuando Juda vio que era su bastón, su anillo y su cinto exclamo: Más justa eres tu que yo. Y de esa historia descendió Cristo, de la tribu de Juda.

        Una historia de Machismo, prostitucion, legalismo, incesto y miedo. Es transformada en una fuente de esperanza y redención.

        Los humanos, guiados por la costumbre, los miedos, y nuestros razonamientos tan oscuros, llegamos a conclusiones torcidas. Nuestra visión de justicia siempre esta empañada por las niebla de la conveniencia, el egoísmo y el pecado.

        Por eso Dios, habiendo pasado por alto la ignorancia y el pecado que nos asedia, nos manda arrepentirnos y creer en el evangelio de Cristo.

        Jesús tomo nuestro lugar, pago por nuestros pecados y nos ayuda a enderezar nuestros pasos acompañándonos y aconsejándonos por siguiera que vamos.

        Lo demás es lo de menos.

        Antes de ganar una batalla

        “Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera.”
        — ‭‭Génesis‬ ‭32‬:‭31‬‬

        Antes de ganar una batalla

        1. Necesitas un encuentro con Dios.
        El cristiano gana sus peleas de rodillas.
        Mirando cara a cara al Dios que proclama.
        Jacob lucho con el Angel hasta rayar el alba.
        Su hermano venía furioso a recibirle.
        Un encuentro con Dios puede cambiar el rumbo de la historia

        2. Llevar una señal permanente de su gracia.
        El Angel tocó el nervio del muslo de Jacob y este camino cojo por el resto de sus días.
        Un recordatorio de la gracia de Dios.

        3. Establecer estrategias humanas bajo la dirección divina.
        Después de la oración viene la acción.
        Formó dos campamentos
        Se llevo a su familia a otro lado del grupo
        Mando presentes para aplacar la irá de Esaú.
        Esfuerzo, acción y estrategia con al bendición de Dios es igual a éxito.
        Orar y trabajar siempre trae frutos.

        Lo demás es lo de menos